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L’AMAR: vestir la memoria

De Zaragoza a las pasarelas nacionales, Nacho Lamar ha construido una firma donde la sastrería convive con el arte y la historia. El diseñador llega por primera vez a la 080 Barcelona Fashion con Desertores, una colección masculina que rinde homenaje a quienes arriesgaron sus vidas para proteger el patrimonio artístico español durante la Guerra Civil.

Desde Zaragoza, el diseñador ha ido construyendo un lenguaje propio en el que conviven la sastrería tradicional, la experimentación y una mirada artística sobre los objetos que nos rodean. Su firma, L’AMAR, nació en 2020 con la intención de explorar tanto la moda a medida como el prêt-à-porter, sin renunciar a una identidad creativa que se aleja de las tendencias pasajeras.

Ahora, Lamar prepara una nueva parada en su trayectoria. El próximo 23 de octubre, a las 12:30 h, presentará Desertores en la 080 Barcelona Fashion, en Marina Vela. Será su primera participación en la plataforma catalana y una oportunidad para mostrar una colección que mira al pasado para hablar de algo que sigue teniendo sentido en el presente: la importancia de preservar aquello que nos define.

De un lápiz a la sastrería

La relación de Nacho Lamar con la creación comenzó mucho antes de que la moda se convirtiera en su profesión. Desde pequeño, el dibujo fue su forma de observar e interpretar el mundo, aquella curiosidad lo llevó a estudiar en la Escuela de Arte de Zaragoza, donde entró en contacto con disciplinas como la cerámica, la fotografía y el diseño.

Su formación continuó con estudios superiores de Gráfica Publicitaria y Patronaje y Moda, antes de graduarse en Diseño de Moda en el Instituto Europeo de Diseño de Madrid. Un recorrido que le permitió acercarse a la moda desde la imagen, la construcción de las prendas y la capacidad de convertir una idea en algo tangible, pero fue el contacto con la sastrería el que terminó de definir una parte principal de su trabajo.

Tras regresar a Zaragoza, Lamar profundizó en el oficio y desarrolló un espacio propio en el que conviven la confección a medida y su visión contemporánea del diseño. Una combinación que explica buena parte de su identidad; por un lado, el respeto por la técnica y el conocimiento del cuerpo; por otro, la voluntad de experimentar y llevar las prendas más allá de su función práctica.

En 2021 recibió el Premio Nacional de Moda para Jóvenes Diseñadores, después de haber obtenido otros reconocimientos, como la Aguja Goyesca y el Premio al Mejor Diseñador Aragonés. Estos galardones ayudaron a impulsar su trayectoria y abrieron la puerta a proyectos que conectaban la moda con otros ámbitos de la creación.

Uno de los más destacados fue el diseño de los uniformes de Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, inaugurado en el histórico edificio ferroviario oscense. Lamar desarrolló una propuesta que reinterpretaba la elegancia de los años veinte a través de más de veinte conjuntos, con siluetas de sastrería, líneas contemporáneas y referencias a los antiguos oficios ferroviarios. El proyecto demostraba que su manera de entender la moda podía trasladarse más allá de la pasarela, también podía contar la historia de un lugar, recuperar su memoria y convertirla en una experiencia cotidiana.

Cuando una prenda cuenta algo más

«Los objetos comunican, pero las prendas hablan» es el lema con el que L’AMAR resume parte de su filosofía creativa. La idea ayuda a entender por qué sus colecciones suelen partir de conceptos que van más allá de la estética. Antes de elegir los tejidos o decidir una silueta, Lamar construye un relato. Después, el patronaje, los materiales y los detalles se convierten en herramientas para desarrollarlo.

En una entrevista con AEA Plus, el diseñador explicaba que suele comenzar por la idea y decidir posteriormente qué materiales necesita para llevarla a cabo. Es una forma de trabajar en la que el concepto determina la construcción, en lugar de limitarse a decorar una prenda ya concebida.

Esa relación entre pensamiento y oficio también se aprecia en su interés por los materiales poco convencionales y las soluciones constructivas experimentales. En sus proyectos ha explorado desde estructuras de madera y vidrio hasta recursos tecnológicos como la impresión 3D, sin abandonar el trabajo de sastrería que sostiene buena parte de su práctica.

El contraste resulta significativo. La sastrería exige precisión, conocimiento técnico y atención al detalle; la experimentación permite cuestionar sus límites y buscar nuevas formas de construir una prenda. En L’AMAR, ambas dimensiones conviven. La innovación no implica renunciar al oficio, del mismo modo que la tradición no obliga a repetir las formas del pasado.

Desertores: proteger el arte también es resistir

La nueva colección de Nacho Lamar parte de un episodio especialmente delicado de la historia española, la protección del patrimonio artístico durante la Guerra Civil y los años de conflicto que marcaron las décadas de 1930 y 1940.

En medio de la violencia, intelectuales, conservadores y otras personas vinculadas al mundo de la cultura participaron en la evacuación y protección de obras de arte para evitar su destrucción. Pinturas de artistas como Velázquez y Goya formaron parte de un patrimonio que era necesario preservar incluso cuando todo lo demás parecía estar en peligro. Es esa forma de valentía, alejada del frente y de las armas, la que inspira Desertores.

El título introduce una idea sugerente… desertar suele asociarse con abandonar una obligación o apartarse de una causa, pero en esta colección la palabra invita a mirar más allá de su significado literal. ¿Qué ocurre cuando apartarse del conflicto permite proteger algo que merece sobrevivir? ¿Y qué significa resistir cuando la prioridad es conservar la memoria?

Lamar sitúa su propuesta en esa tensión entre fragilidad y coraje, entre la violencia de una época y el empeño por salvar aquello que forma parte de una historia colectiva. La colección no se limita, por tanto, a recuperar una estética histórica, utiliza ese contexto para reflexionar sobre el valor del arte y sobre las personas que contribuyeron a preservarlo en circunstancias extraordinarias.

Es una aproximación que conecta con la manera de trabajar del diseñador, si en proyectos anteriores había explorado el diálogo entre moda y patrimonio a través de un edificio como Canfranc, en Desertores la atención se desplaza hacia las obras artísticas y quienes las protegieron. En ambos casos, la ropa funciona como un vehículo para recuperar una historia y ofrecer una nueva lectura de ella.

La sastrería como lenguaje contemporáneo

La elección de una colección masculina no es un detalle menor dentro de la trayectoria de L’AMAR. La sastrería ocupa un lugar central en su trabajo y constituye el punto de encuentro entre la técnica artesanal y su discurso artístico.

En un momento en el que la moda masculina explora nuevas proporciones, materiales y códigos de elegancia, Lamar trabaja desde el conocimiento de la construcción clásica para proponer otras posibilidades. La estructura de una chaqueta, la caída de un tejido o la forma de resolver un patrón dejan de ser decisiones exclusivamente técnicas y pasan a formar parte del mensaje de la prenda.

Su experiencia con la confección a medida también le permite mantener una relación directa con el oficio, en lugar de entender la sastrería como una disciplina inmóvil, la utiliza como una base desde la que investigar y desarrollar nuevas ideas. Ese equilibrio entre tradición y experimentación es una de las características que definen su propuesta. La elegancia no tiene por qué ser sinónimo de rigidez, ni la innovación implica necesariamente romper con todo lo anterior.

De Zaragoza a la 080 Barcelona Fashion

La trayectoria de Nacho Lamar ha estado estrechamente vinculada a Aragón, tanto por su formación como por los proyectos que ha desarrollado en la comunidad. Desde su taller en Zaragoza, el diseñador ha construido una firma que combina el trabajo artesanal con una ambición creativa cada vez más amplia.

Su participación en la 080 Barcelona Fashion supone un nuevo paso en ese recorrido. El viernes 23 de octubre a las 12:30 h, L’AMAR presentará Desertores en Marina Vela, dentro de la 38.ª edición de una plataforma que reúne a diseñadores emergentes y firmas consolidadas de la moda nacional e internacional. Será la primera vez que el diseñador participe en la pasarela barcelonesa, aunque la colección ya ha formado parte de su recorrido por otras plataformas de moda. Se trata, además, de su décima colección masculina, una cifra que permite observar la continuidad de un proyecto que ha ido construyendo su identidad a través de relatos diferentes.

En esta ocasión, el punto de partida es la memoria histórica, pero el interés de Desertores reside en plantear una pregunta sobre el presente, qué estamos dispuestos a proteger cuando aquello que consideramos valioso se encuentra en peligro. Quizá ahí se encuentre la conexión más profunda entre la colección y la manera de entender la moda de Lamar. Una prenda puede ser un objeto funcional, pero también puede conservar una idea, representar una época o mantener viva una historia.

Desde el lápiz con el que dibujaba de niño hasta la precisión de la sastrería y la experimentación de sus colecciones, Nacho Lamar ha ido desarrollando una forma de crear en la que la ropa nunca es únicamente ropa.

Con Desertores, lleva esa idea a la 080 Barcelona Fashion para recordar que preservar la belleza también puede ser una forma de resistencia.

Y que, a veces, vestirse es otra manera de contar aquello que no queremos olvidar.

Fotografías de nacholamar.com

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